Mes de pretemporada: ilusión renovada con los nuevos proyectos que se ponen en funcionamiento. Organización de horarios y pistas, diseño de entrenamientos, sesiones de carga física... y visualizando el calendario de competición para empezar la cuenta atrás.
Para los coordinadores son semanas de mucho trabajo, papeleo, emails, llamadas interminables, equipaciones, pistas, etc. Para los entrenadores, días de organización y diseño de equipo; creación de la filosofía de trabajo e intenciones de estar preparado desde el primer día.
Aunque se tenga muchas ganas de empezar a rodar, las semanas de pretemporada resultan complicadas. El cuerpo de los jugadores recibe cargas físicas más elevadas de lo normal y el cansancio todavía dificulta más los numerosos estímulos atencionales a los que tienen que responder (exigencia deportiva variable). Además, el estado emocional está más sensible que en otros momentos; se intercalan sensaciones de fatiga, esfuerzo, dolor... con entusiasmo, interés en evolucionar y ganas de gustar. Aunque no siempre se consiga, todos queremos empezar haciéndolo bien.
En todos los equipos suele haber novedades: entrenadores, fichajes, jugadores jóvenes que van a compaginar su equipo con los mayores... En las semanas de pretemporada es importante prestar especial atención a la integración de las nuevas incorporaciones que llegan al club para intentar sumar. En algunos equipos, la única ayuda que recibe el jugador nuevo en su adaptación empieza y acaba en su presentación. Y a partir de ahí, "ya se las apañará".
Cada club tiene unas normas de funcionamiento concretas y, aunque la diferencia pueda ser mínima, es necesario que las personas que entran nuevas conozcan los protocolos de actuación con los cuales se les va a exigir un cumplimiento riguroso. Pero se les explica ¿o ya lo irán conociendo sobre la marcha? ¿Se lo contarán los compañeros? ¿Es algo que cae de cajón? "Si es buen jugador, si es listo, se adaptará sin problemas. Y si no, no me interesa."¡¡CUIDADO!!
Ocurre muy a menudo que pautas de trabajo básicas las damos por supuestas porque la gente del club lleva mucho tiempo funcionando así, nos parece lo más normal... Pero algo que puede parecer obvio para los que llevan varios años en el club, puede que no lo sea para la persona que acaba de llegar. Si realizamos un acompañamiento a nuestros nuevos compañeros/jugadores, se evitarán posibles errores y el tiempo de adaptación será menor, obteniendo antes un mejor rendimiento.
¿De quién es la responsabilidad de ACOMPAÑAR y FACILITAR la integración en el club?
A continuación os propongo un esquema con algunos de los aspectos que se pueden tener en cuenta si queremos facilitar la adaptación a nuestros nuevos compañeros / jugadores. Concretad acciones, cread posibilidades y cuidad las relaciones personales de vuestro proyecto: eso será lo que lo convierta en una experiencia productiva y satisfactoria. No es necesario crear decálogos, llenar la agenda de reuniones... Para algunos detalles sí que es conveniente reunir a un grupo de interesados pero otros muchos pueden realizarse aprovechando encuentros del día a día, con naturalidad, cercanía y diálogo.

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